Dortmund Atletico
@Atleti

OPINIÓN. El plan de jugar al 1-0 o 0-1 le funciona al Cholo por norma, pero está claro que puede haber excepciones. Y en Dortmund se vio superado y pasado por encima. No vale la excusa del primer gol de rebote y que ya daba lo mismo perder por tres que por cuatro goles. El Atlético es un grande tanto en las victorias como en las derrotas. Y cuando se cae de manera estrepitosa hay que poner el grito en el cielo y no correr un tupido velo. Y señalar y criticar al cupable o culpables, por mucho que hayan hecho por la causa colchonera.



Era el partido señalado en rojo en esta primera fase de la Champions. Y el Atlético salió escaldado, vilipendiado, destrozado y ridiculizado. Aunque algunos hayan querido disfrazar la debacle y desastre en tierras alemanas con el peregrino argumento de que el partido era de la primera fase de grupos.

En Dortmund no funcionó lo de encomendarse al efecto ‘San Oblak’ y que luego llegase el golito de turno. Esta vez, los tentáculos del esloveno quedaron paralizados. Fue un muñeco de guiñol y el resto del equipo, unas marionetas ante un colosal equipo alemán. Cuatro goles como cuatro soles en la portería. Sin paliativos. Una derrota que escuece y duele. En Dortmund no funcionó lo de aguantar la embestida del rival y esperar a su desgaste para pasar luego a la acción y machacarle con un golpe seco. Con el golito de turno.

Este Atlético tiene potencial para aspirar a algo más que jugar al 1-0 o 0-1. Miren el ejemplo del Bernabéu donde salió a por el partido desde el pitido inicial. Lo que no es de recibo es que le pinten la cara de esta manera. No estuvo fino El Cholo en Dortmund. No tuvo un buen día en la oficina. Es humano. Inexplicable que sacase del campo a Saúl cuando estaba siendo el activo más entonado en ataque. Tres disparos, uno al poste, antes de que le sustituyese Correa. Tampoco se entiende que Rodrigo sea carne de cañón del banquillo. Que sea siempre el as que se guarda en la manga. El equipo nota la presencia del canterano sobre el césped. Le da más empaque y equilibrio. En Dortmund se vio nuevamente que el Atlético es otro con él.

Tras una primera parte mediocre, el Atlético mejoró en la segunda parte y tuvo sus opciones para marcar. Una posibilidad que no llegó de las botas de Diego Costa y Antoine Griezmann. El Atlético se jugaba el primer puesto en Dortmund y es en este tipo de partidos cuando los futbolistas que marcan las diferencias deben aparecer. Además, suman puntos y votos para el Balón de Oro. Pero ni el hispano brasileño y el galo aparecieron. Lo del primero clama al cielo. Su crisis goleadora es alarmante. No es de recibo que se tire meses y meses sin anotar en Liga. 

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