SELECCIÓN. La Selección puso fin en el Gran Canaria a su ‘annus horribilis’ con una insulsa victoria sobre la débil Bosnia-Herzegovina (1-0). No será hasta marzo cuando el equipo, ahora dirigido por Luis Enrique, vuelva a la actividad y empiece el camino hasta la Eurocopa de 2020 desde la fase de clasificación. Será momento de ver si la nueva España ilusiona tanto como la de Julen Lopetegui, ya que el periodo de transición entre uno y otro preparador ha dejado bastantes interrogantes.



¿Año nuevo, vida nueva? España, más que nadie, necesitaba dar carpetazo deportivamente hablando a un 2018 para el olvido. Lo hizo con un triunfo por la mínima ante Bosnia y un equipo lleno de desconocidos para el gran público. A Luis Enrique le toca la dura tarea de la renovación tras las retiradas internacionales de Andrés Iniesta, Gerard Piqué y David Silva, al que se homenajeó en el último amistoso de 2018. Todos baluartes del colectivo en anteriores etapas, se vieron superados, como el resto del bloque, por las circunstancias que rodearon el pasado Mundial y no pudieron cerrar el ciclo con España con un segundo título mundial, como deseaban. Lo cierto es que la ‘Roja’ llegó a la cita mundialista con opciones de hacer algo grande.

De la esperanza a la desilusión en Rusia

Los números invitaban al optimismo generalizado. Julen Lopetegui tomó las riendas del equipo un 1 de septiembre de 2016 con una victoria sobre Bélgica en Bélgica. Fue la primera de muchas porque el seleccionador se presentó en Rusia invicto y tras completar una fase de clasificación inmaculada. Nueve triunfos y un empate resumen el camino oficial de España hasta la Copa del Mundo de 2018, con una histórica goleada a Argentina en un amistoso para redondear el periodo de preparación. Más allá de los resultados, el juego volvía a enamorar al recuperar el técnico la presión sin balón y atribuir al bloque de virtudes desconocidas con sus antecesores.

Sin embargo, los acontecimientos se precipitaron días antes del comienzo del campeonato. Lopetegui se comprometió con el Real Madrid sin comunicárselo a Luis Rubiales, quien acababa de aterrizar en la presidencia de la RFEF, y eso desencadenó en un despido fulminante. La propia RFEF no tardó en hacer público su adiós en un comunicado, y nombrar a Fernando Hierro como sucesor.

El malagueño, sin apenas tiempo para valorar la propuesta, aceptó el reto, pero no pudo llevar a España más allá de octavos, ronda en la que cayó frente a Rusia en la tanda de penaltis tras finalizar el tiempo reglamentario por 1-1, así como la prórroga.

Nueva etapa con Luis Enrique

Hierro no siguió o no le dieron la oportunidad, iniciándose una nueva etapa con Luis Enrique. El nuevo seleccionador ha cerrado el 2018 con seis partidos en el banquillo, en los que sumó cuatro triunfos y dos derrotas. Pese a que el balance es positivo, no metió a España en la Final Four de la Nations League por los tropiezos cosechados ante Inglaterra y Croacia.

Finalmente, la selección británica pasó el corte y será la que luche por el título, partiendo ahora como la favorita al mismo en las apuestas de Betway. Y es que, a fecha de 23 de noviembre, Inglaterra figura a 2,87 de ganar, por delante de Portugal (3.25), Holanda (4,00) y Suiza (5,50). Cabe recordar que ya fue semifinalista en el Mundial y que viene de cargarse no solo a España sino también Croacia. Entrar en la lucha por la corona hubiera servido a la ‘Roja’ a olvidar la decepción del pasado Mundial, pero lo cierto es que Luis Enrique tiene todavía otros muchos asuntos pendientes.

El tiempo ha demostrado que el 6-0 ante Croacia, con él al frente, fue un mero espejismo. De ahí en adelante el rendimiento ha bajado, entrando demasiadas caras nuevas en el proyecto. Hasta ocho jugadores ha hecho debutar el técnico en solo tres meses en el cargo, dando la alternativa a futbolistas como José Luis Gayá, Dani Ceballos, Jonny Otto, Mario Hermoso, Pablo Fornals, Brais Méndez y Pau López.

Pese a que toca reconstruir el vestuario casi desde cero, hay algunos rayos que invitan a la esperanza para la España de ‘Lucho’. Con él, ha llegado la verticalidad, se ha instaurado la meritocracia por encima de los nombres propios y ha quedado demostrado que nadie tiene el puesto asegurado.

Ha habido muchos cambios, pero España será igualmente cabeza de serie en el sorteo para la fase de clasificación a la Euro al contrario que Alemania, por lo que no debería tener grandes problemas para hacerse con un billete a la fase final. El tiempo dirá si también mantiene su estatus de candidata al título continental.

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