sin seleccionador futbol
@SeFutbol

OPINIÓN. España hizo las maletas antes de tiempo. Un mal sabor de boca al hacerlo ante Rusia. Junto a Japón, las bicocas de los octavos. Fracaso mundial. Vimos una versión ‘sin de La Roja’. No fue flor de un día. Se vio en todo el Mundial. Una selección sin alma, sin gasolina, sin chispa, sin imaginación, sin fútbol… Tedioso, primitivo y descompensado su juego. Le tiraron poco a puerta y le metieron muchos goles. Seis de siete disparos. Y eso que el VAR le anuló el de Irán.



Mientras, en ataque, mucha apuesta por tener el balón que no fue efectiva ni efectista. Sin velocidad, sin desborde, sin desmarque. Se jugó andando. Si en el fútbol aprobasen la regla de la pasividad como en el balomnano, a España se la hubiesen pitado de manera continua en este Mundial. Pero sobre todo, frente a Rusia. Con 1-0 abusó de las posesiones largas de balón para no sacar ninguna tajada. No buscó la portería contraria ni trató de cerrar el partido con un segundo gol. Inaudito. Imperdonable. Un tiki taka desesperante, cargante.

Con ello, dio vida a una Rusia timorata que supo jugar sus bazas. Con el 1-0 seguía metida en el partido. Encima, España se ha disparado más a su propia portería que a la contraria. Lo de los regalos españoles ha estado a la orden del día en este Mundial. La pifia de De Gea, la falta de Piqué ante Portugal, la falta de coordinación entre Iniesta y  Sergio Ramos contra Marruecos y la mano de Piqué frente a Rusia. Un penalti de principiante. Su última aportación a La Roja. Tela.

Números canallas

Mientras, el juego de La Roja, un bodrio. Una versión infame del tiki taka de los éxitos pretéritos. Imitó a Japón por su apuesta por ‘La Jaula del Pájaro’. En el primer tiempo, con un 72 por ciento de posesión de balón, cinco aproximaciones al área, un tiro a portería (de un rival) y dos, fuera.

Unos números canallas. Que desnudan la apuesta y el fútbol del accidental seleccionador en Rusia 2018. El que 48 horas antes del inicio del Mundial dejó eventualmente por unas semanas su cargo de director general por el de seleccionador. Lo que empieza mal, mal acaba.

Isco y Diego Costa, sin apoyo

A la desesperada, Hierro movió el árbol frente a Rusia. Hizo tres cambios, pero se quedó corto. Jordi Alba, Sergio Busquets y David Silva, entre otros, pedían a gritos un relevo. Ante Rusia lo volvieron a evidenciar. Como el resto del equipo. Solo Isco se  ofrecía, movía y trataba de inventar. El madridista y Diego Costa, los únicos que se salvaron de la quema.

El resto, bloqueado física y mentalmente. Sin alma, chispa, físico y gasolina. Y encima, un seleccionador muy verde. El parche de Hierro, un remedio casero que no hizo efecto. Dejó muchas dudas. Se obcecó por jugar con un solo delantero. Además, tardó en leer los partidos y viendo el estado de forma de más de un titular no se atrevió a apostar por otras alternativas que tenía en el banquillo. Veremos por donde nos sale ahora Rubiales.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here